
José Baig
El requisito de vacunarse contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) para poder aspirar a la residencia permanente en Estados Unidos, ha comenzado a generar temores y críticas entre los inmigrantes y las organizaciones que los defienden.
Uno de los temores es que el costo de la vacuna (entre US$400 y US$500) significa una nueva carga para un trámite que ya para muchos es excesivamente costoso.
"Depende del caso, puede ser hasta US$1.000 solamente para las aplicaciones, el examen médico, que puede ser entre US$250 y US$300, más la vacuna (del VPH), estamos hablando de casi US$2.000", le dijo a BBC Mundo Amy Gottlieb, Directora del Programa de Inmigración de American Friends Service Committee (AFSC), una organización que presta servicios sociales.
Aunque el nuevo requisito entró en vigencia el año pasado, la diferencia este año es que hay una crisis económica que ha afectado severamente a las familias de inmigrantes y han aumentado las solicitudes de residencia por el temor que han generado las medidas contra los indocumentados.
Según la ley migratoria de 1996, todas las vacunas que el Departamento de Salud cataloga como "recomendables" para la población general se convierten en obligatorias para las personas que soliciten la residencia.
La norma obliga a todas las mujeres que soliciten la residencia, entre los 11 y los 26 años, a presentar la constancia de que recibieron la vacuna.
La vacuna, sin embargo, no es obligatoria para las mujeres nacidas en Estados Unidos, aunque el Departamento de Salud la recomienda ampliamente en sus campañas de salud femenina.
Tampoco están obligados a vacunarse los hombres, a pesar de que el laboratorio que creó la vacuna y varios estudios científicos creen que también deberían hacerlo porque son los principales transmisores del VPH aunque, por razones obvias, no tienen riesgo de cáncer cervical.
"La vacuna es válida para los hombres también. Y las otras vacunas, como el polio y la meningitis, tampoco son obligatorias para la población general", apunta Amy Gottlieb, quien ve esta situación como una "doble discriminación".
De hecho, las mujeres inmigrantes, especialmente las hispanas, son las que tienen mayor incidencia de cáncer cervical, una de las consecuencias del contagio con el VPH.
El requisito de vacunarse contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) para poder aspirar a la residencia permanente en Estados Unidos, ha comenzado a generar temores y críticas entre los inmigrantes y las organizaciones que los defienden.
Uno de los temores es que el costo de la vacuna (entre US$400 y US$500) significa una nueva carga para un trámite que ya para muchos es excesivamente costoso.
"Depende del caso, puede ser hasta US$1.000 solamente para las aplicaciones, el examen médico, que puede ser entre US$250 y US$300, más la vacuna (del VPH), estamos hablando de casi US$2.000", le dijo a BBC Mundo Amy Gottlieb, Directora del Programa de Inmigración de American Friends Service Committee (AFSC), una organización que presta servicios sociales.
Aunque el nuevo requisito entró en vigencia el año pasado, la diferencia este año es que hay una crisis económica que ha afectado severamente a las familias de inmigrantes y han aumentado las solicitudes de residencia por el temor que han generado las medidas contra los indocumentados.
Según la ley migratoria de 1996, todas las vacunas que el Departamento de Salud cataloga como "recomendables" para la población general se convierten en obligatorias para las personas que soliciten la residencia.
La norma obliga a todas las mujeres que soliciten la residencia, entre los 11 y los 26 años, a presentar la constancia de que recibieron la vacuna.
La vacuna, sin embargo, no es obligatoria para las mujeres nacidas en Estados Unidos, aunque el Departamento de Salud la recomienda ampliamente en sus campañas de salud femenina.
Tampoco están obligados a vacunarse los hombres, a pesar de que el laboratorio que creó la vacuna y varios estudios científicos creen que también deberían hacerlo porque son los principales transmisores del VPH aunque, por razones obvias, no tienen riesgo de cáncer cervical.
"La vacuna es válida para los hombres también. Y las otras vacunas, como el polio y la meningitis, tampoco son obligatorias para la población general", apunta Amy Gottlieb, quien ve esta situación como una "doble discriminación".
De hecho, las mujeres inmigrantes, especialmente las hispanas, son las que tienen mayor incidencia de cáncer cervical, una de las consecuencias del contagio con el VPH.
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