Consultor en Turismo
ivanlariva@hotmail.com
Hoy, los mercados se orientan de manera hacia nuevas formas de turismo, las empresas están sujetas a las renovaciones de sus productos / servicios. El papel de los gobiernos también acusa cambios significativos, se advierten que la planificación centralizada ha dejado su lugar a modelos descentralizados, en los cuales los municipios y los gobiernos regionales desempeñan un papel importante.
En las últimas décadas de crecimiento turístico hemos detectado que se están presentando los siguientes fenómenos:
1. Aprovechamiento de las manifestaciones económicas del turismo.
2. Creciente manipulación de las políticas de crecimiento turístico por grupos de inversionistas “extraterritoriales”.
3. Escaso conocimiento y consideración de las expectativas y aspiraciones de los grupos locales, situados en el ámbito territorial turístico
4. Estancamiento o pérdida de capacidad política y técnica de los organismos oficiales de turismo.
5. Bajo nivel cualitativo de las pequeñas y medianas empresas prestadoras de servicios turísticos.
6. Escasa actividad en la investigación científica de la esencia y las manifestaciones del turismo
7. Adopción indiscriminada de modelos foráneos en el crecimiento turístico, en la operación de la planta y de las instalaciones de uso turísticas.
8. Uso intensivo de los atractivos naturales, hecho que conduce a una pérdida de calidad ambiental.
9. Fragmentación y desintegración de valores y tradiciones. .
10. Masificación, despersonalizando el encuentro turista – receptor,
Ante la realidad descrita, cabe la pregunta si el turismo es o no una industria. Uno de los argumentos para afirmar que el turismo es una industria descansa en que se explotan recursos naturales que se combinan con otros insumos, que también se transforman y finalmente se ofrecen como producto (servicio) estandarizado a una demanda.
Según Alvin Toffler, los principios del industrialismo, y por extensión, de la industria turística, son los siguientes:
1. Uniformidad: Productos turísticos iguales, semejantes o idénticos; por ejemplo, habitaciones de hotel, categoría y “estrellas”.
2. Especialización: Profesionalización y división del trabajo para la prestación de servicios, por ejemplo, recepcionistas, botones, gobernantas, etc.
3. Sincronización: Actuación coordinada hacia el interior de la empresa y en relación con otras empresas. Concentración: Del capital, de las inversiones, del trabajo con objeto de ahorrar energía y aumentar la eficiencia.
4. Maximización: En donde lo grande se transforma en sinónimo de bueno y eficiente. Desde esta perspectiva un hotel de 1000 habitaciones es mejor que uno con 50.
5. Centralización: Del poder y de las decisiones. Este es el caso cuando se planifica para una comunidad y no con una comunidad que se verá involucrada en un desarrollo turístico.
Concluimos que la industria, como manifestación del turismo, expresa una concepción bastante compleja en la cual subyacen cuestiones ideológicas de gran alcance, que hasta la fecha no han sido lo suficientemente estudiadas.
En las últimas décadas de crecimiento turístico hemos detectado que se están presentando los siguientes fenómenos:
1. Aprovechamiento de las manifestaciones económicas del turismo.
2. Creciente manipulación de las políticas de crecimiento turístico por grupos de inversionistas “extraterritoriales”.
3. Escaso conocimiento y consideración de las expectativas y aspiraciones de los grupos locales, situados en el ámbito territorial turístico
4. Estancamiento o pérdida de capacidad política y técnica de los organismos oficiales de turismo.
5. Bajo nivel cualitativo de las pequeñas y medianas empresas prestadoras de servicios turísticos.
6. Escasa actividad en la investigación científica de la esencia y las manifestaciones del turismo
7. Adopción indiscriminada de modelos foráneos en el crecimiento turístico, en la operación de la planta y de las instalaciones de uso turísticas.
8. Uso intensivo de los atractivos naturales, hecho que conduce a una pérdida de calidad ambiental.
9. Fragmentación y desintegración de valores y tradiciones. .
10. Masificación, despersonalizando el encuentro turista – receptor,
Ante la realidad descrita, cabe la pregunta si el turismo es o no una industria. Uno de los argumentos para afirmar que el turismo es una industria descansa en que se explotan recursos naturales que se combinan con otros insumos, que también se transforman y finalmente se ofrecen como producto (servicio) estandarizado a una demanda.
Según Alvin Toffler, los principios del industrialismo, y por extensión, de la industria turística, son los siguientes:
1. Uniformidad: Productos turísticos iguales, semejantes o idénticos; por ejemplo, habitaciones de hotel, categoría y “estrellas”.
2. Especialización: Profesionalización y división del trabajo para la prestación de servicios, por ejemplo, recepcionistas, botones, gobernantas, etc.
3. Sincronización: Actuación coordinada hacia el interior de la empresa y en relación con otras empresas. Concentración: Del capital, de las inversiones, del trabajo con objeto de ahorrar energía y aumentar la eficiencia.
4. Maximización: En donde lo grande se transforma en sinónimo de bueno y eficiente. Desde esta perspectiva un hotel de 1000 habitaciones es mejor que uno con 50.
5. Centralización: Del poder y de las decisiones. Este es el caso cuando se planifica para una comunidad y no con una comunidad que se verá involucrada en un desarrollo turístico.
Concluimos que la industria, como manifestación del turismo, expresa una concepción bastante compleja en la cual subyacen cuestiones ideológicas de gran alcance, que hasta la fecha no han sido lo suficientemente estudiadas.
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