viernes, 12 de diciembre de 2008

Chileno encuentra a su padre en Facebook


Un ciudadano chileno se inscribió en Facebook sin imaginar que dos meses después sería contactado por su hijo, de quien no sabía nada desde que era un bebé de 1 año.
El padre cuenta que dejó de ver su hijo en 1995, cuando se separó de su madre en Santiago.
Le ocurrió hace un mes a Giglio Pascal Cortés Ramírez, quien al ingresar a su perfil en Facebook se topó con el mensaje: Tienes una solicitud de amigos. ¿Agregar a Pablo Cortés como amigo?. Confirmar/Ignorar. Eso leyó hace un mes. Era su hijo, Pablo, de 14 años, con quien no tenía contacto desde hacía 13.
Me puse muy nervioso, sentí dudas. No estaba seguro de si era mi hijo o no", confiesa Giglio a Clarín.
Así que decidió cerrar esa ventana Web y pensar en otra cosa. Esa fue su reacción. "No pude aceptarlo enseguida -cuenta-. Me llevé una sorpresa inmensa. No sabía qué hacer".

Pensaba en si era él, en qué es lo que está pasando, si querrá hacerme preguntas de mi pasado, de su pasado. Qué sucedió con su madre, o simplemente preguntarme cómo soy yo, él tampoco sabía mucho de mí, más que mi nombre", admite, aún nervioso.
Durante cuatro días estuvo mirando la pantalla del monitor con la solicitud de Pablo. Seguía dudando entre confirmar o ignorarla. Ahí estaban sus datos: nombre, apellido, edad, fecha de nacimiento y un e-mail.
Lo pensó, lo meditó, intentó calmar los nervios, y finalmente lo aceptó. La ventana del Facebook entonces cambió: Ahora eres amigo de Pablo Cortés. Agregar detalles de amigos. ¿Cómo conoces a Pablo Cortés? "Esa pregunta me dejó helado. No respondí y comencé a mirar su página de Facebook", dice.
Al día siguiente, Pablo -que prefirió no hablar con los medios-, le escribió un mensaje privado que decía: "Alo, ¿cómo has estado?". "¡Cómo si nos conociéramos de antes!", enfatiza Giglio. El padre cuenta que dejó de ver su hijo en 1995, cuando se separó de su madre en Santiago. No estaban casados. Tenían problemas familiares y se distanciaron: ellos se fueron a vivir al norte del país.
Ahora Giglio está casado con Yisell y tiene dos hijos: Colomba Ivana y Agustín Iván Cortés Nuñez. Su hija ya sabe que tiene un hermano y lo quiere conocer.
Pablo dice que no es muy amigo de la Internet. Pero -admite-, "yo encontré a mi hijo en Facebook".

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