lunes, 6 de abril de 2009

Aventura extrema en las alturas de Huamachuco

Por: Iván La Riva Vegazzo
Consultor en Turismo
ivanlariva@hotmail.com

Comparto la afirmación: "… las montañas de nuestros Andes siempre han sido el símbolo de los retos y de los desafíos. De aquellos que una vez cumplidos, dan una satisfacción íntima que se suele asemejar a ciertos momentos de la vivencia mística y espiritual".

Entre los deportes de aventura, el andinismo y el trekking son los que permiten acceder a las montañas con mayor intensidad y pasar por instantes de extrema exigencia física. Puedo afirmar que un lugar apropiado para practicar estas dos disciplinas es el tramo del Capac Ñan o Gran Camino Inca, conocido como La Escalerilla en las alturas de Huamachuco, en La Libertad, departamento que tiene el privilegio que esta importante vía ancestral lo cruce de sur a norte.
La expansión territorial inca y la integración socioeconómica de las provincias del Tawantinsuyo no habrían podido realizarse sin el desarrollo de un eficaz sistema vial. Es probable que los caminos tuvieran un origen preincaico, construidos por poderosas entidades políticas como los estados wari y chimú. Precisamente, en Huamachuco se puede apreciar también el Capac Ñan haciendo su ingreso a la ciudadela wari de Wiracochapampa, para luego dirigirse a Cajamarca.
La ingeniería incaica construyó el espectacular paso de La Escalerilla con piedras labradas que colocaron al borde de la cordillera en una extensión de aproximadamente cinco kilómetros. El camino se encuentra arriba de los 4,000 metros sobre el nivel del mar originando, por su altura, profundos abismos.
El cronista Cieza de León, quien durante la conquista recorrió gran parte del territorio inca gracias al Capac Ñam, escribe en sus Crónicas del Perú: "Una de las cosas de que yo más admiré contemplando y notando las cosas deste reyno fue pensar cómo y de que manera se pudieron hazer caminos tan grandes y soverbios como por él vemos y qué fuerzas de hombres bastaron para poder hazer y con que herramientas y estrumentos pudieron allanar los montes y quebrantar las peñas para hazerlos tan anchos y buenos como están.


Tuve la oportunidad de cruzar La Escalerilla por primera vez en compañía de mis alumnos universitarios quienes me dieron ejemplo de coraje para vencer tan difícil camino pese a sus limitadas capacidades físicas en un medio tan distinto al suyo. Aquel ejemplo de entusiasmo juvenil originó en mí un reto mayor: Caminarlo nuevamente, pero solo. Sin más compañía que del Altísimo y de mi decisión de no desmayar en el intento. Y así lo hice.
Mi solitaria aventura la inicié en la laguna de Cushuro, bello paraje donde los comuneros se dedican a la crianza de gráciles vicuñas. Al frente se levanta el majestuoso pico Huaylillas, impresionante Apu o montaña sagrada de 4,917 metros de altura. Pude distinguir la cueva donde se escondió el héroe Leoncio Prado, a quien los chilenos fusilaron por el "único delito de haber defendido a la patria".
El primer tramo es poco perceptible, pero ello no impidió que llegase al "primer portachuelo". Portachuelo le llaman al paso entre dos montañas. A los 4,168 metros sobre el nivel del mar diviso la continuación del Capac Ñan bordeando la cordillera para dirigirse al segundo portachuelo. Dos kilómetros separan uno de otro. Empiezo a sentir la fatiga a causa de la altura.
El camino al segundo portachuelo es largo y agotador. La escalinata de piedras labradas me facilita el ascenso. Caminando este tramo siento orgullo de la obra de los antiguos peruanos por su trabajo, pocas veces imitado y menos superado. La cima está sobre los 4,300 m.s.n.m. El fuerte viento pretende hacerme caer. Desde la altura veo la prolongación del camino siempre bordeando la montaña. Frente a mí está el tramo más difícil de la jornada.
En la lejanía confirmo: "…la cordillera de los Andes es la ruta de la relación estrecha entre la naturaleza y la cultura." La naturaleza es la masa gigantesca de piedra que pone a prueba mi estado físico y mental; mientras que la cultura es el tramo del Capac Ñam que transito con entusiasmo y respeto.
Un estrecho desfiladero pétreo me lleva al tercer portachuelo. Debo tomar decisiones pues la noche se acerca. Para acometer el último y más pronunciado ascenso deberé estar suficientemente descansado. Decido acampar. Desciendo por el camino, convertido en un perfecto zigzag, hasta una pequeña llanura frente a una laguna que se ha formado metros abajo. Un arbolito es mi compañía. Ni pensar en cortarlo para que me sirva de leña pese al frío que ya arrecia. Son las 6.30 de la tarde, estoy a 4,100 m.s.n.m. y el tercer portachuelo esta cubierto de nubes.
Dentro de mi carpa la noche se me hace eterna por el intenso frío. Mi soledad es doblemente soledad. Imagino ver pasar los ejércitos incas y los chasquis; a Pizarro y sus huestes rumbo al Cuzco; también a Cáceres en su huida luego de la batalla de Huamachuco. Allí estaba yo, en un lugar tan histórico. Solo.
Temprano y aprovechando la calidez de los primeros rayos del sol acometí la última etapa de mi aventura. Ascender la empinada escalera de piedras labradas para coronar el tercer portachuelo sobre los 4,500 m.s.n.m. me llevó tres horas. Bajando por la escalinata opuesta, diviso con admiración el Capac Ñam cruzando la Pampa del Cóndor en dirección al sur en su ruta hacia el Cuzco.
Mi solitaria aventura ha culminado. Comparto un desayuno andino en la choza de Cesar e Isabel, dos pastores que conocí en el viaje anterior. Gracias al Capac Ñan pude vencer la gran montaña. Recordando el camino recorrido me siento el David vencedor de Goliat.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicitaciones profesor Ivan, por vencer las alturas es un ejemplo para todos los trujillanos que tenemos tan cerca a nuestra ciudad a una provincia llena de atractivos como el que muy bien lo describe ,asi como, wiracochapampa, Markahuamachuco, Aguas termales del Eden ni que hablar de Yanasara solo nos queda invitar a nuestros paisanos a atreverse a conocer nuestros potenciales turisticos y fomentar una cultura de identidad y amor por nuestra region saludos.
ANTONIO BOCANEGRA CRUZADO