viernes, 7 de mayo de 2010

CRISIS GRIEGA: LECCIONES Y ALERTAS

En el Perú, el Gobierno y los agentes económicos locales deben estar muy atentos al impacto negativo que esta crisis externa pudiera tener en los ingresos fiscales y el tipo de cambio

Fuente: Diario El Comercio

La severa crisis económica y financiera que afecta a Grecia ha encendido la luz ámbar de preocupación e incertidumbre no solo en Europa sino en todo el mundo. En el Perú, a pesar de nuestra fortaleza macroeconómica, no podemos ser ajenos a esta crítica situación, que deja muchas lecciones de lo que debe y no debe hacerse.
Tras varios meses de contramarchas internas y externas, se ha aprobado un paquete de ayuda financiera a Grecia por 144 mil millones de dólares con la exigencia de un duro plan de ajuste fiscal y austeridad que, a su vez, ha causado una seria revuelta social con tres muertos hasta ayer.
Así, el país considerado cuna de la civilización occidental y de la democracia clásica se encuentra hoy en una seria coyuntura económica debido principalmente a la irresponsabilidad de sus políticos.
Su incorporación a la Unión Europea implicaba una serie de obligaciones con el modelo económico y el manejo fiscal, que no ha podido cumplir. A ello se suma, según los especialistas, la cuestionable actuación de ciertos operadores financieros, que especularon de modo inescrupuloso con la deuda griega, lo que ha alertado a los gobiernos de otros países sobre la urgencia de regular mercados, aunque sin caer en el intervencionismo.
En tal contexto, la mayor preocupación actual es que el paquete de ayuda a Grecia sea insuficiente para impedir los efectos de la crisis en otros países con problemas similares.
Así, mientras ayer el Promedio Industrial Dow Jones registró su mayor retroceso desde el colapso del mercado de 1987 y el euro cayó a su punto mínimo en 14 meses, en España y Portugal los políticos se enfrascaban en ásperos debates. El punto central era la necesidad de adoptar medidas extremas para contener el déficit y evitar allí un fiasco como el griego, lo que exige responsabilidad y realismo antes que cálculo electorero.
La estabilidad del euro, y de la zona europea, es otro punto primordial, luego de todo lo que ha costado sacar adelante este proyecto integrador, con Alemania y Francia como motores.
En el Perú, el Gobierno y los agentes económicos locales deben estar muy atentos al impacto negativo que esta crisis externa pudiera tener en los ingresos fiscales y el tipo de cambio, sobre todo por la eventual fluctuación en los precios de los minerales, la posible mayor demanda del dólar y, quizá,la desaceleración de las inversiones.
Desde ese punto de vista, el control del gasto público es una variable importante y compleja, que demanda un monitoreo externo e interno, así como un manejo fino para mantener la meta de crecimiento en 6%. Estamos por buen camino, pero cuidemos lo avanzado, sin triunfalismos pero con realismo, lo que también se aplica a las negociaciones para un posible TLC con la Unión Europea, que pudieran verse afectadas.
Aprendamos las lecciones que nos deja la crisis griega: necesitamos manejo responsable de la economía y las cuentas fiscales, dosis adecuadas de regulación, y mirada vigilante ante los especuladores y la corrupción. Todo ello exige, cómo no, consensos políticos al más alto nivel que pongan el interés nacional por encima del interés particular.

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