Trujillo, La Libertad.- La seguridad del personal supervisor de los programas alimentarios vaso de leche y comedores populares, a cargo de la Municipalidad Provincial de Trujillo, a través de la gerencia de Desarrollo Social y Programas Alimentarios, es una grave preocupación de la subgerente de Programas Alimentarios, María Elena Neyra Rodríguez.
Con ese propósito instruyó al personal, que desde las cinco de la mañana se desplazan de club a club en cada una de las trece zonas en que ha sido dividido el distrito de Trujillo para atender y fiscalizar adecuadamente a los clubes de madres que distribuyen el vaso de leche.
Neyra Rodríguez, encargada por unos días de la gerencia de Desarrollo Social, dijo que es una permanente preocupación la integridad física de los supervisores, compuesta en su mayoría por mujeres, las que deben adoptar alguna medida de protección ingeniosa en coordinación con la comunidad beneficiaria, a fin de evitar hechos que lamentar.
Los supervisores verifican que la leche sea cocida y preparada añadiéndole la harina de quinua y hojuela de quinua, en la cantidades establecidas de acuerdo a normas, para que el complemento alimentario del vaso de leche llegue a los niños y beneficiarios que realmente lo necesitan y con 214 kilocalorías, que es superior a la exigencia oficial.
Algo similar ocurre en los comedores populares a los que la MPT entrega alimentos. Allí se verifica que el programa cumpla el rol asignado. (Pedro Borjas Paredes)
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