
Educador y Poeta
aoluco_79@hotmail.com
Cavilar ¿por qué el mundo que tenemos?, porque, definitivamente, tenemos la educación que tenemos, así de simple. Tenemos un mundo en crisis, porque la educación está en crisis y no es ningún gran descubrimiento. La gente presta inmoderado interés en los síntomas de la crisis y no en la raíz del problema: la conciencia humana. Es una situación cada día más preocupante; la involución humana (deshumanización) avanza imparable y no se contiene ni siquiera en las aulas donde el bullyng es escandaloso. La Institución Educativa (IE) no logra educar en el verdadero sentido de la palabra: ayudar al desarrollo humano tanto individual como social; sino que crea obstáculos, problemas emocionales, limita la creatividad y mata la motivación por aprender y descubrir algo nuevo. Es casi como me decía una alumna: “estar en el colegio es súper aburrido y fatal” y quien sabe objetivamente tenga la razón, pues se aleja a los estudiantes de sus verdaderas emociones, gustos y preferencias; y encontrar un sitio (IE) alterno para ellos, lejos de la tradicional educación, sería un tanto difícil. Ellos lo encontraran solos y bien lejos del objetivo de la educación. El estado peruano debe implementar un nuevo sistema alterno de comunidades de aprendizaje donde genere espacios de formación para el deporte, el arte y la creatividad, para los ordenadores, para socializarse, etc. y no solo se limite al estudiante aprender matemática, comunicación y ciencias sí o sí, por disque los estándares internacionales que a propósito nos ubican en los últimos lugares, tampoco niego su importancia, pero no sobredimensionarlo. Y en cuanto a calidad humana en dónde estaremos ubicados.
La educación está muy relacionada con los aspectos económicos y políticos de la sociedad y la actual educación es un sistema robotizado y adormecedor que aniquila la creatividad y la libertad; personas cada vez más abiertos a la autoridad y al conformismo, listos para entrar a un sistema angurriento y capitalista en la mayoría de los casos como súbditos y cautivos. Educar para fabricar trabajadores y no educar para la vida es desacertado. Necesitamos de una educación que nos haga más viable como nación con seres humanos que tengan mejor salud emocional, mejor que la que genera la educación actual. Como lo diría el maestro Claudio Naranjo “es cuestión de supervivencia que prestemos atención no solo a la lectura, la escritura, la aritmética; sino también a la cultura verdadera que es el cultivarse”.
La crisis mundial nos hace ver que la mejor inversión que podemos hacer es en una verdadera educación sin experimentos esbozados desde la otra orilla ajena a nuestra realidad y a nuestro proyecto como nación. Una educación humanizante con impacto profundo en la mente de los profesores, y estos dispuestos a demostrar en cualquier terreno que son los indicados de estar en las aulas. Asimismo en las familias realizar trabajos transversales de educación familiar y expresión de valores. Necesitamos de gente capaz de solidarizarse, verdaderamente, profesores que les interesen la felicidad y aspiraciones de los alumnos, gobiernos coherentes que prediquen con el ejemplo. No obstante, todo esto está casi fuera de la cultura de la educación nacional, pues la burocracia ha estructurado la educación de tal manera que determinadas cosas son completamente irrelevantes: la felicidad es irrelevante.
0 comentarios:
Publicar un comentario