miércoles, 16 de octubre de 2013

¿Los glaciares? ¡No se oye nada!

Por: Segundo Llanos Horna

De no haber sido porque las instituciones participantes asumieron la iniciativa de publicar la Declaración de Huaraz, el primer Foro Internacional Glaciares, realizado a comienzos de julio con la participación de expertos peruanos y extranjeros, habría pasado inadvertida e intrascendente. Asombra mucho más porque, en diciembre del 2014, Lima será sede de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático. 
Es de esperar que figurando -como representantes del gobierno peruano- el Ministerio del Ambiente y el Instituto de Defensa Civil presten especial atención al pronunciamiento que, además de las acciones de coyuntura, demanda efectiva protección ambiental y de los ecosistemas frente a los desastres del efecto invernadero. 
Es obvio que, en el presupuesto de la república, el Ministerio de economía y Finanzas tendrá una excelente oportunidad de demostrar, con hechos, que la economía nacional está boyante. 
En el citado Foro los especialistas en climatología, glaciología, hidrología, gestión del riesgo y ciencias sociales de diecinueve países – teniendo in situ a importantes glaciares determinantes de los ciclos hidrológicos y la biodiversidad en alta montaña- constataron que éstos han disminuido entre el 11% y el 50% de su volumen y superficie en los últimos 40 años. 
Las consecuencias del retroceso glaciar son negativas y tangibles en la agricultura y la generación de energía y en el turismo, con dramáticos perjuicios para las ya muy vulnerables y deprimidas poblaciones de la región andina. Los acelerados cambios en los ecosistemas de los Andes tropicales asociados a este retroceso de los glaciares motivaron a los participantes a presentar estudios que ameritan específica atención para impulsarlos en el sistema universitario, lo que implica que el Estado proporcione los recursos necesarios para los programas de investigación científica y exija el compromiso efectivo de los depredadores identificados, impidiendo que se incrementen contra la voluntad de las colectividades sociales directamente agraviadas. 
La universidad peruana debe cumplir un rol protagónico en la defensa y preservación de nuestros recursos naturales. Lo paradójico está en que, en el Foro de Huaraz, se ha revelado la escasez de profesionales especializados, mientras que en el país las universidades –en su amplia mayoría sin los mínimos prerrequisitos institucionales- han aumentado como hongos. 
Esta contradicción confirma que ellas hacen abstracción de los objetivos académico-profesionales y se centran en propósitos mercantilistas y lucrativos, por obra y gracia de un sistema globalizado que propugna la explotación irracional de los recursos naturales y privilegia al oro frente al agua, a la riqueza frente a la vida en todas sus formas. El impacto del cambio climático sobre los glaciares del Perú y los de toda la región andina justifica, pues, tomar muy en serio esta realidad riesgosa de las sociedades andinas, como es el caso de una nutrida población peruana. 
La Declaración de Huaraz debe constituir mucho más que una expresión de buena voluntad y propuesta de iniciativas, y la gran oportunidad del Perú de demostrarle al mundo que ese liderazgo del que se jactan sus “políticos” no sólo aparece en la estadística macroeconómica que halaga al Fondo Monetario Internacional y las transnacionales.

0 comentarios: