miércoles, 11 de febrero de 2015

Los espacios públicos son para la comunidad

Por Marcela García Guerrero
Ahora que el verano está castigándonos con las agujas del barómetro que no dejan de subir, es cuando más necesitamos estos grandes espacios públicos con plantas,  árboles, bajo cuya sombra poder guarecernos y en los atardeceres sentir la frescura placentera que  nos envuelve. En estos días,  la Plaza de Armas de nuestra ciudad, por las tardes, está llena de gente que  pasea, los niños juegan y los mayores arman tertulia alrededor de  las bancas, el atardecer es realmente bello desde este lugar, el aire reconforta. Lástima que nos queden muy pocos árboles y me parece que solo cuatro palmeras, es momento de la siembra y de pensar en estos veranos que cada vez serán más fuertes.
En tiempos como este, en veranos como este, tenemos por fuerza que pensar en la importancia de creary promover nuevos espacios públicos y darles un buen mantenimiento a los ya existentes, algo tan fácil de entender parece que a algunas autoridades no les entra en la cabeza, sobretodo  cuando por alimentar su ego : “Yo lo hice”, “Esto es producto de mi buena gestión”, priorizan obras que no benefician a los habitantes de la ciudad,  craso error, y para que no se repitan historias , es bueno prevenir con algunos  ejemplos
El Complejo Chicago, denominado por la gestión anterior “Estadio Chan Chan “, actualmente cerrado, es símbolo del  oportunismo y falta de previsión. Se construyó a todo cuete para los juegos bolivarianos, su maqueta se lució en la plaza de armas, centros comerciales y todos los lugares públicos existentes. Era la gran obra, ahora no sirve para nadie, como decimos líneas arriba, está cerrado.
Un poco de historia, este complejo era utilizado todos los días y a diferentes horas por los equipos de futbol de menores que allí practicaban, el costo era de 0.50 céntimos por persona, entre estos equipos tenemos: El club Alianza Tomashine, la Academia Nuevos Talentos, la Escuela de Futbol Banda, el Club   Atlético de Bilbao, entre muchos otros, allí se reunían para hacer su deporte favorito además para compartir entre sus vecinos. En este espacio también se realizaban campeonatos inter escolares,  se promovía la práctica del futbol de mayores y los deportes en general.  Ahora se quedaron sin soga y sin cabra, antes de levantar tamaña mole, este era un campo modesto pero útil, ahora ¿a quien sirve?. 
Se supone que toda obra que hacen las autoridades elegidas democráticamente debe ser para el bienestar de la comunidad, en este caso, a la comunidad se le ha arrebatado un espacio público que sí era utilizado,  la gente hacía deporte, ahora ¿para que sirve?, está cerrado, esto merece una explicación y una sanción para los responsables, es un trabajo pendiente para las nuevas autoridades. 
Según el arquitecto español y urbanista Jordi Borja, “. . .  el espacio público es a un tiempo el espacio principal de la cultura urbana y de la ciudadanía. Es un espacio físico, simbólico y político, El espacio público es un indicador de calidad urbana.

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