jueves, 18 de agosto de 2011

Inician la reubicación de palomas del monumento de la Plaza de Armas

Dos gavilanes sobrevolarán el área durante 20 días

Trujillo, La Libertad.- Con sobrevuelos cortos sobre las estatuas principales de la Plaza de Armas de Trujillo, de dos gavilanes debidamente adiestrados, ayer empezó ayer el proceso para ahuyentar y propiciar la reubicación de las palomas que desde hace algunos meses atrás han convertido en su hábitat al monumento pétreo.
Ante la atenta mirada de sus entrenadores y de algunos curiosos transeúntes, las aves rapaces realizaron vuelos disuasivos guiados durante aproximadamente 8 horas, lo que causó la inmediata fuga de las palomas hacia otro lugar.
Algunas palomas volvían a descender sobre la parte contraria al lugar donde estaban los gavilanes, pero una bandada se emplazó sobre el pavimento, frente a la Caja Municipal y periferia de la plaza.
“El vuelo o presencia de los gavilanes encima de los monumentos genera una falsa percepción sobre las palomas, las que al detectar a las aves rapaces huyen del lugar. Esa es una estrategia que ya ha dado buenos resultados en otros lugares y sabemos que aquí no será la excepción”, dijo el biólogo Julio Sánchez, que además dirige el equipo de Control Biológico de Palomas en el Centro Histórico.

Son 3 las aves que se encargarán de realizar estas pruebas, dos lo harán permanentemente y la tercera hará el relevó con uno de los gavilanes y así se hará progresivamente para no cansar ni generar tensión en las aves.
El gerente del Patrimonio Monumental de Trujillo (PAMT), Ítalo Cueto Angulo, afirmó que dentro de la plaza de armas diariamente se ha observado una población de 150 palomas aproximadamente y que esta estrategia se empleará durante 20 días, realizando el proceso por 8 horas diarias a fin de que las palomas se vayan del monumento con rumbo a otras direcciones para evitar el deterioro del monumento, que recientemente fue restaurado.
Se estima que las palomas que pululan en la plaza, podrían producir al año una tonelada y media de excremento, el que además de causar daño a la salud pública, deteriora irreversiblemente el mármol del que están hechos los monumentos. Por ello el funcionario edil recordó a la comunidad no darles de comer a las aves para que de esta manera cooperen con la labor de los especialistas.
Hay que recordar que las palomas son hospederas de garrapatas, ácaros y chinches, además sus heces contienen bacterias y generan hongos que pueden ocasionar en alguna enfermedad infecciosa.
En los próximos días las aves rapaces ejecutarán otros tipos de vuelo y a mayor distancia, para que las palomas sientan latente la presencia de sus naturales depredadoras. (Pedro Borjas Paredes)

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