Varios jóvenes pescadores del balneario han sabido conquistar la tabla hawaiana y hacer de ella la herramienta para salir de la pobreza
Huanchaco, La Libertad (El Comercio).- Aún es muy temprano en Huanchaco, pero sus pescadores ya regresan a la orilla con pescado fresco y cangrejos tras librar una dura batalla contra el mar. Se abren paso con sus milenarios caballitos de totora entre un grupo de jóvenes surfistas que realizan piruetas en las generosas pero embravecidas olas. Un hermoso paisaje que se repite todos los días en este singular balneario ubicado muy cerca de Trujillo y Chan Chan.
Huanchaco es un balneario muy tranquilo, pero entre enero y marzo sus calles y playas son invadidas por miles de turistas que llegan presurosos por dominar sus olas y presenciar esa hermosa y antigua cultura viva que se resiste a desaparecer.
PESCO, LUEGO SURFEO
Aquí también vive Jhon Urcia, un joven de 25 años descendiente de los mochicas que encontró en el mar el secreto para salir adelante y triunfar. Aprendió de su padre, don Santos Urcia, el oficio de pescar en caballitos de totora, actividad que realiza hasta la actualidad y que alterna con el surf, deporte que le dio muchos trofeos y en el cual encontró la oportunidad de ser un profesional.
Jhon es el administrador de la escuela Indigan Surf School, ubicada en la avenida Dean Saavedra. En este negocio está involucrada toda su familia. Jhon también es el encargado de enseñar a todas las personas que deseen aprender a correr tabla. Así lo hizo con su hermano Juninho, actual campeón nacional open.
Jhon estudia en la universidad para ser arquitecto. Tiene la seguridad de que solo con el estudio se podrá seguir creciendo y ser más grande. “Con mi padre nos levantamos a las cuatro de la mañana a poner las redes y dos horas después las retiramos para ver cuántos peces han caído en ella. Después de eso sigo con las lecciones de surf a mis alumnos durante el resto del día, aprovechando las vacaciones. Cuando acaben las vacaciones de la universidad, enseñaré solo en mis tiempos libres”, asegura.
Otro joven con el mismo entusiasmo por salir adelante y triunfar es Joel Ucañán, de 23 años. Él, su hermano Ronie y Piccolo Clemente se han convertido en la esperanza de los locales para alcanzar el podio en el próximo Huanchaco Longboard Pro-Perú 2012 Copa Pilsen Trujillo, que se realizará entre el 26 y 28 de enero en la playa El Elio de este balneario.
ESTUDIAR EN EL EXTRANJERO
Joel también aprendió el oficio de pescar en caballito de totora desde muy pequeño para ayudar a su padre. La experiencia de surcar las olas le sirvió bastante cuando se subió por primera vez a una tabla, pues pudo controlarla muy rápido y destacar entre los otros competidores. “Yo pesco en la mañana y en la tarde y todo lo que logre atrapar se lo entrego a mi madre para que ella lo venda, ya sea en el mercado o en el pequeño restaurante que hemos logrado tener junto a mi familia”, señala.
Joel sabe que la juventud es corta y el deporte no durará para siempre. Por eso ha pensado en estudiar inglés y convertirse en profesor de surf profesional en el extranjero. “El surf se ha convertido en una oportunidad para salir adelante y para traer lauros para mi familia y mi ciudad”, indicó.
Huanchaco, La Libertad (El Comercio).- Aún es muy temprano en Huanchaco, pero sus pescadores ya regresan a la orilla con pescado fresco y cangrejos tras librar una dura batalla contra el mar. Se abren paso con sus milenarios caballitos de totora entre un grupo de jóvenes surfistas que realizan piruetas en las generosas pero embravecidas olas. Un hermoso paisaje que se repite todos los días en este singular balneario ubicado muy cerca de Trujillo y Chan Chan.
Huanchaco es un balneario muy tranquilo, pero entre enero y marzo sus calles y playas son invadidas por miles de turistas que llegan presurosos por dominar sus olas y presenciar esa hermosa y antigua cultura viva que se resiste a desaparecer.
PESCO, LUEGO SURFEO
Aquí también vive Jhon Urcia, un joven de 25 años descendiente de los mochicas que encontró en el mar el secreto para salir adelante y triunfar. Aprendió de su padre, don Santos Urcia, el oficio de pescar en caballitos de totora, actividad que realiza hasta la actualidad y que alterna con el surf, deporte que le dio muchos trofeos y en el cual encontró la oportunidad de ser un profesional.
Jhon es el administrador de la escuela Indigan Surf School, ubicada en la avenida Dean Saavedra. En este negocio está involucrada toda su familia. Jhon también es el encargado de enseñar a todas las personas que deseen aprender a correr tabla. Así lo hizo con su hermano Juninho, actual campeón nacional open.
Jhon estudia en la universidad para ser arquitecto. Tiene la seguridad de que solo con el estudio se podrá seguir creciendo y ser más grande. “Con mi padre nos levantamos a las cuatro de la mañana a poner las redes y dos horas después las retiramos para ver cuántos peces han caído en ella. Después de eso sigo con las lecciones de surf a mis alumnos durante el resto del día, aprovechando las vacaciones. Cuando acaben las vacaciones de la universidad, enseñaré solo en mis tiempos libres”, asegura.
Otro joven con el mismo entusiasmo por salir adelante y triunfar es Joel Ucañán, de 23 años. Él, su hermano Ronie y Piccolo Clemente se han convertido en la esperanza de los locales para alcanzar el podio en el próximo Huanchaco Longboard Pro-Perú 2012 Copa Pilsen Trujillo, que se realizará entre el 26 y 28 de enero en la playa El Elio de este balneario.
ESTUDIAR EN EL EXTRANJERO
Joel también aprendió el oficio de pescar en caballito de totora desde muy pequeño para ayudar a su padre. La experiencia de surcar las olas le sirvió bastante cuando se subió por primera vez a una tabla, pues pudo controlarla muy rápido y destacar entre los otros competidores. “Yo pesco en la mañana y en la tarde y todo lo que logre atrapar se lo entrego a mi madre para que ella lo venda, ya sea en el mercado o en el pequeño restaurante que hemos logrado tener junto a mi familia”, señala.
Joel sabe que la juventud es corta y el deporte no durará para siempre. Por eso ha pensado en estudiar inglés y convertirse en profesor de surf profesional en el extranjero. “El surf se ha convertido en una oportunidad para salir adelante y para traer lauros para mi familia y mi ciudad”, indicó.
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